domingo, 8 de junio de 2008

Proyecto de vagolectura

Hace unos minutos, estaba en la sobremesa del almuerzo familiar de día domingo, hojeando primero la Revista del Domingo, luego el Artes y letras del Mercurio; después me vine a la pieza del compu y, de pasada por el living tomé la revista Prende. El factor común, de las tres lecturas, es que me dio mucha mucha lata leer. No es que sea yo un vagolector (de hecho, ante el excesivo tiempo libre de estos últimos días, he leído cuatro libros y medio), sino que pensé en que sería interesante una revista que, en cada plana tuviera, a lo más, unas cinco frases. Textos cortos, ideas simples, mensajes digeribles... vagolectura. Me gustó ese término que se me acaba de ocurrir, lo acuñaré desde hoy.

Tengo entendido, según mis recuerdos con gaussian blur y algunos relatos entrecortados e interrelacionados, que durante mi estancia en Temuco (en mi más tierna infancia) mi papá participó en un periódico que terminó yendose a pique porque, como el me relató alguna vez, empezaron a hacer ediciones con más hojas de las que se pagaban con la publicidad, entonces se produjo una ganancia negativa, los números rojos invadieron el cuento y hasta ahí nomás llegó la hagamos un periódico experience. Pero, en caso de haber seguido con pocas páginas, con un modelo de crecimiento sostenido... ¿habría prosperado el proyecto? Aun cuando no he leído jamás un ejemplar, tengo la impresión de que no y, no es esto en ningún caso, por maldad ni una especie de desquite odio a papá freudiano sino porque, hasta donde tengo entendido, era un periódico del mismo tipo que hay miles. Eran otros tiempos, la dictadura simbólica en sus últimos estertores, lista para dar paso a la dictadura especulativa y blablá. Aparte, estudiantes de arte... hmmm ya. Para qué más detalles. El cuento puntual y lo que saco como enseñanza de todo eso son, básicamente, tres cosas:
1- se puede.
2- siempre y cuando no se infle el sistema, puede durar.
3- si no se innova o propone algo nuevo, nace muerto.
Entonces acá, en este momento de la lectura, tomo un hilito y ato estos dos cabos: periódico + vagolectura. ¿Qué tal prendería un periódico que tenga pocas ideas en sus páginas? Me respondo... mal. Y, no, no se trata de la predisposición al fracaso de clase media sino que un aterrizamiento en el mundo real y en lo poco aterrizado que es. En internet están los nichos, definitivamente, lo tangible va en decadencia... entonces, un webzine que sea shell'n'flesh vagolectura, talvez no sea tan mala idea. Pero... ¿escribir sólo yo? Vale, se que este humilde blog verborreico suele tener más visitas de las que yo creo... ¿pero será eso suficiente como para incentivarme a hacer algo de magnitud potencialmente pública con miras a la masividad totalmente solo? No consigo encontrar motivos para que no puedo hacerlo. Haré algunos calculos de tipo socialespeculativo y trabajaré.

0 comentarios: